

Víctimas de agresiones sexuales en una escuela católica de Francia buscan testigos en todo el mundo
Un colectivo de denunciantes de agresiones sexuales en una escuela católica de Francia lanzó un llamado internacional para encontrar nuevas víctimas en el extranjero, donde la congregación está implantada, indicó este viernes un exalumno.
La Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram nació en el siglo XIX a los pies de los Pirineos franceses, pero está implantada en 15 países, entre ellos Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, España, Marruecos, Argelia, Vietnam, India e Israel.
"Sabemos que los sacerdotes han ido y venido entre Francia y otros países, incluidos algunos de los que hemos denunciado", declaró a AFP Pascal Gélie, antiguo alumno de la institución y miembro del colectivo de víctimas.
En un comunicado difundido en 15 lenguas y desvelado el jueves por la noche por el diario regional Sud Ouest, el colectivo afirma sospechar que las agresiones físicas y sexuales denunciadas, que se habrían cometido entre los años 1950 y 2010, "no se limitan a Francia".
Los denunciantes creen que muchas otras pueden seguir en silencio y realizan un llamado a testimonios para revelar el alcance del escándalo y obtener justicia.
Hasta la fecha, la justicia francesa imputó a un antiguo trabajador del establecimiento por violación y agresión sexual, respecto a las dos únicas denuncias por hechos que no han prescrito.
El miércoles se presentaron 48 nuevas denuncias ante la fiscalía de Pau, en el suroeste de Francia, lo que eleva el total a 200.
A finales de febrero, en una precedente tanda, víctimas y exalumnos de la institución, que ahora viven en México, Irlanda, Australia, Estados Unidos y Suiza, denunciaron violencia física y agresiones sexuales.
Este escándalo salpicó incluso el primer ministro francés, François Bayrou, que escolarizó allí a varios de sus hijos. Quien fuera ministro de Educación entre 1993 y 1997 enfrenta acusaciones de que estaba al corriente de los hechos, pero no actuó.
En 2021, una comisión independiente estimó en un informe que unos 216.000 menores fueron víctimas de abusos por sacerdotes y religiosos en Francia entre 1950 y 2020, cifra que sube a 330.000 si se cuentan a los trabajadores laicos de instituciones religiosas.
K.Lang--MP