

Agencia AP y gobierno de EEUU chocan en la justicia por acceso a la Casa Blanca
Representantes de la agencia estadounidense de noticias Associated Press y del gobierno de Donald Trump chocaron este jueves ante la justicia, donde AP intenta revertir la prohibición impuesta por la Casa Blanca para cubrir eventos oficiales del presidente.
Las autoridades han excluido desde hace mes y medio a los fotógrafos y periodistas de AP de la cobertura de actos en el despacho oval y el avión presidencial por negarse a escribir en sus despachos "golfo de América", como Trump rebautizó por decreto el golfo de México en Estados Unidos.
El 24 de febrero, un juez federal rechazó un recurso de esa agencia con 180 años de historia y pilar del periodismo estadounidense para restablecer su pleno acceso a la Casa Blanca, sin pronunciarse sobre el fondo del litigio.
Pidió a ambas partes que le presentaran sus argumentos por escrito y fijó la audiencia de este jueves para debatirlos. El juez no tomó una decisión al terminar la jornada pero aseguró que lo hará "en el momento oportuno".
La agencia demandó a tres funcionarios de la Casa Blanca por su exclusión de la cobertura oficial e invoca la Primera Enmienda constitucional, que garantiza la libertad de prensa y de expresión.
Al inicio de la audiencia, el abogado de AP, Charles Tobin, calificó la inadmisión como una "represalia abyecta" que ha tenido "un impacto adverso y un efecto desalentador en toda la industria del periodismo".
Evan Vucci, jefe de los fotógrafos de la agencia en la Casa Blanca, añadió que la prohibición los está "perjudicando enormemente".
"Estamos básicamente muertos en la cobertura de noticias importantes", dijo.
Dos semanas después de excluir a la AP, el gobierno estadounidense anunció que empezaría a decidir qué periodistas tienen acceso a los actos del presidente.
Despojó de ese poder a la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA, siglas en inglés), una alianza independiente que lo ha gestionado durante alrededor de un siglo.
El "pool" de prensa de la Casa Blanca que viaja en el avión presidencial está formado por 13 periodistas de diversos medios (agencias de noticias, prensa escrita, televisión y radio).
El grupo es ligeramente mayor en el despacho oval y durante otros actos en la Casa Blanca, aunque sigue siendo reducido.
- Sin acceso por Primera Enmienda -
Brian Hudak, abogado del Departamento de Justicia, dijo en la audiencia que el acceso al "pool" es una decisión discrecional de la Casa Blanca y el presidente.
"No hay, en virtud de la Primera Enmienda, un derecho de acceso para la prensa más allá del que se ofrece al público en general", precisó Hudak.
El abogado de AP consideró que "la Casa Blanca cambió su política a un sistema de rotación que excluye" a esa empresa periodística.
"Lo único que parece ser consistente es que AP no tiene permiso", añadió Vucci.
AP estableció en su manual de estilo que el golfo de México ha "llevado ese nombre durante más de 400 años" y que la agencia "se referirá a él" de esa manera "mientras se reconoce la nueva denominación que Trump ha elegido".
"Como una agencia de noticias global que difunde noticias en todo el mundo, AP debe asegurarse de que los nombres de lugares y la geografía sean fácilmente reconocibles para todas las audiencias", sostiene.
Desde que regresó a la Casa Blanca en enero, Trump arremetió también contra medios públicos como la radio NPR y la televisión PBS, al pedir al Congreso que corte inmediatamente su financiamiento.
Su gobierno busca llevar adelante una reducción drástica del gasto y empezó a desmantelar el sistema de radiotelevisión pública en el exterior y las radios Voice of America, Radio Free Asia y Radio Free Europe/Radio Liberty.
Radio Free Europe, que acudió a la justicia, celebró este jueves una primera victoria después de que un juez suspendiera temporalmente la orden de recortar su presupuesto.
G.Loibl--MP