

Los tránsfugas norcoreanos convertidos en estrellas de K-pop
Nada predisponía a Hyuk, criado en Corea del Norte, a convertirse en un artista de K-pop. Cuando era niño, escuchar música "parecía un lujo". Pero tras huir a Corea del Sur, se convirtió en una estrella emergente de este fenómeno musical.
Antes de cumplir los 10 años, Hyuk solía faltar a la escuela para trabajar en las calles de su provincia natal en el noreste de Corea del Norte. El miembro de la banda de chicos 1Verse incluso admite que "tenía que robar bastante solo para sobrevivir".
"Nunca había escuchado realmente música K-pop", declara a AFP. Para él, "ver vídeos musicales" era "un lujo".
"Mi vida estaba completamente dedicada a la supervivencia", añade. Cualquier actividad, desde el trabajo agrícola hasta el transporte de cargas de cemento, era un pretexto para ganar dinero y comprar comida para su familia.
Cuando Hyuk tenía 13 años, su madre, que huyó hacia Corea del Sur, le instó a unirse a ella. Se dio cuenta de que esta podía ser la oportunidad de su vida para escapar de la hambruna y las dificultades, aunque no conocía nada de la otra mitad de la península coreana.
El grupo 1Verse cuenta con otro miembro de origen norcoreano, Seok. Pero a diferencia de Hyuk, él creció en una familia relativamente acomodada cerca de la frontera.
Gracias a su hermana mayor, escuchaba K-pop e incluso veía videos musicales de artistas surcoreanos.
De hecho, era posible "comprar y vender canciones ilegalmente a través de traficantes", confiesa a AFP.
Seok dio el paso y desertó hacia el sur a la edad de 19 años, hace seis años.
Michelle Cho, la directora del sello Singing Beetle con el cual 1Verse firmó, conoció a los dos desertores a través de amigos.
- "Talento natural" -
Hyuk trabajaba en una fábrica. "A pesar de una falta total de confianza en su capacidad para rapear", la empresaria musical detectó que había "un talento natural" en él.
Michelle Cho declara haberle pagado clases antes de invitarlo al estudio. Finalmente, "decidió darle una oportunidad en la música", señala.
El caso de Seok era distinto. "Tenía esta confianza en sí mismo (...) desde el principio", pero aun así hizo muchos esfuerzos para integrar ese mundo, explica Cho.
Entre los otros miembros de 1Verse figuran un estadounidense de origen chino, Kenny, un estadounidense de origen laosiano y tailandés, Nathan, y un bailador japonés, Aito.
"Sorprendentemente, nos comunicamos muy bien", confiesa Hyuk. "Nuestras conversaciones no son perfectamente fluidas, pero igual nos entendemos. A veces, parece casi increíble", describe.
Aito se declaró "fascinado" de conocer a sus compañeros norcoreanos.
"En Japón, cuando veía las noticias, a menudo veía temas internacionales relacionados con los desertores, por lo que la imagen asociada a ellos no es muy positiva", explica.
Sus temores, añade, "desaparecieron por completo".
Hyuk y Seok están determinados. Quieren llevar 1Verse al éxito.
"Realmente quiero emocionar a alguien con mi voz, este sentimiento crece cada día", asegura Seok.
"Estamos casi allí", añade Hyuk.
A.Meyer--MP