

Los pingüinos, mascotas de los opositores a la guerra comercial de Trump
¿Tiene algo que ver un pingüino con un arancel? De entrada no, pero para los opositores a Donald Trump simbolizan lo absurdo de la guerra comercial global desatada por el presidente estadounidense.
En una imagen compartida el jueves en las redes sociales se ve a un pingüino sentado en la silla que ocupó el presidente ucraniano Volodimir Zelenski cuando fue sermoneado por Trump y el vicepresidente estadounidense JD Vance durante una reciente visita del europeo a la Casa Blanca.
Es uno de los muchos montajes humorísticos.
"Los pingüinos nos roban desde hace años", bromea en la red social X Anthony Scaramucci, el efímero director de comunicaciones de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump, quien desde entonces se ha vuelto muy crítico con el republicano.
"Donald Trump impone aranceles a los pingüinos, pero no a (el presidente ruso Vladimir) Putin", comentó el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, en la misma red. Se refiere a que Rusia no figura en la lista de países sujetos a aranceles presentada por el presidente estadounidense el miércoles.
¿A qué se debe este momento de gloria para los pingüinos? A que Trump impuso una tarifa aduanera del 10% a todos los productos importados desde las islas Heard y McDonald.
Este territorio australiano, perdido en el sur del océano Índico, está poblado únicamente por animales, y en particular por pingüinos.
Pueden consolarse sabiendo que las islas Malvinas están sujetas a un arancel del 41%.
Estas islas, llamadas Falkland por los británicos, conforman un archipiélago cuya soberanía reclaman Argentina y Reino Unido.
Las islas fueron escenario en 1982 de una guerra de 74 días, iniciada hace justo 43 años, que se saldó con la rendición de las tropas sudamericanas en el archipiélago y un balance de 649 argentinos y 255 británicos muertos.
A.Weber--MP